En defensa de la fe

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Al escribir estas líneas  confieso que mi corazón se encuentra adolorido por la situación actual de la iglesia de Cristo, ¿a qué me refiero? En la actualidad se está llevando a cabo una conferencia denominada “fuego extraño” por parte del ministerio del hermano Jhon Mcarthur, dicha conferencia pretende entre otras cosas corregir los excesos que se palpan dentro del movimiento carismático (pentecostales), hasta aquí todo pareciera sano y hasta bueno, sin embargo el problema radica en que el anfitrión de esta conferencia el señor Macarthur, sostiene una posición cesacionista extrema a que me refiero? En vídeos anteriores de predicaciones de él es claro que cree:

– Que los dones espirituales como el hablar en lenguas, profecía, entre otros denominados por los cesacionistas como “sobrenaturales” ya no están vigentes hoy.

– Que los pentecostales el día de hoy le atribuyen al Espíritu Santo obras que son de satanás

– Que los pentecostales somos unos ignorantes teológicamente hablando o tenemos una “mala teología”

– Que los pentecostales no hemos contribuido en nada para la verdadera adoración

– Que los pentecostales somos culpables de exportar una farsa y no el evangelio

Tales han sido las afirmaciones de este señor que a llagado al punto de decir que el actual movimiento carismático no es otra cosa más que una “blasfemia moderna contra el Espíritu Santo” http://www.youtube.com/watch?v=rlB3wlZJGnc

Por todo lo anterior el celo por Dios y su mover soberano me impulsan a escribir esta entrada, no sin antes reconocer que si es cierto que dentro del movimiento carismático se ha infiltrado ciertas prácticas anti bíblicas y se ha abusado en el uso de los dones del Espíritu.

Quiero comenzar esta defensa de mis convicciones diciendo que estaré tratando el tema en varias entradas ya que esto es extenso, estaré aquí tan solo mirando en los 5 primero cap de 1 Corintios las similitudes con el movimiento pentecostal.

me resulta curioso como el señor Mcarthur,Steve lawson y demás no creen en que hoy hay apóstoles, sin embargo ellos osan de usar una autoridad superior a los apóstoles en especial el apóstol Pablo el escritor de la carta a los corintos, ¿a qué estoy haciendo referencia? La iglesia de corintios fue fundada y estuvo bajo cuidado pastoral de Apóstol, en esta iglesia se presentaron circunstancias similares a las de hoy con los pentecostales, corintios era;

– Una iglesia rica en los dones espirituales   (1 Co 1:4-7)

– Una iglesia con problemas de contiendas y divisiones (1 Co 1:11-13)

–  Una iglesia que fue fundada con demostración de “poder del Espíritu Santo” por mano del apóstol (1 Co 2:4)

–  Una iglesia que tenía revelación de Dios, o de lo “profundo de Dios” (1 Co 2:10)

–  Una iglesia carnal (1 Co 3:3)

–  Una iglesia que al parecer había sido bendecida por ministerios como los de Pablo, apolos, ¿cefas? (1 Co 3:21-23)

– Una iglesia con problemas de inmoralidad sexual (1Co 5) entre otras cosa

– Una iglesia irreverente a la hora de tomar la cena del Señor (1 Co 11:17-34)

Sin embargo con todos estos problemas el gran Apóstol Pablo no se atrevió a llamarlos “blasfemos del Espíritu” o peor aún a prohibirles el uso de los dones que tenían, atrevimiento que el señor McArthur si se atreve a hacer, por el contrario el los llama los “santificados en Cristo” (1 Co 1:2) reconociendo así la obra regeneradora del Espíritu sobre ellos a pesar de sus muchos defectos. El punto central hasta aquí es que se puede ser “regenerado” por el Espíritu sin necesariamente ser “maduros” espiritualmente en el uso de los dones o manifestaciones del Espíritu, si somos conscientes para reconocer la obra regeneradora del Espíritu en alguien esto debería ayudarnos a no ser apresurados en tildar a alguien de blasfemia contra el Espíritu Santo cuando 1 Co 12:3 nos dice que nadie puede reconocer el Señorío de Cristo a no ser por el Espíritu este principio general es la introducción a la enseñanza con respecto a los dones, la blasfemia contra el Espíritu es algo que nunca hará un regenerado, podrá cuando mucho contristar al Espíritu pero jamás llegar al extremo de blasfemar contra El

En todo este pequeño análisis de estos 5 caps. En los capítulos 12,13 y 14 se recogen lo que podríamos llamar la más extensa enseñanza pastoral con respecto al uso de los dones espirituales y  en el cual se percibe que la intención del apóstol no es cohibir las manifestación del Espíritu(1Co 14:39) sino más bien corregir(1 Co 14:40) en amor pastoral lo defectuoso.

En la próxima entrada estaré analizando la presuposición central detrás de las declaraciones de McArthur

su hermano en Cristo

Nader A. Puello Alcalá

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APORTE HACIA UNA MEJOR COMPRENCION CESACIONISMO VS CONTINUISMO

ImageDespues de mirar en el facebook los comentarios relacionados con el debate entre el cesacionismo vs continuismo por una declaración hecha por mi hermano Luis Jovel quisiera publicar este pequeño aporte tomado del libro “TEOLOGÍA BÍBLICA Y SISTEMÁTICA” por Myer Pearlman a fin de contribuir a una mejor comprension entre lo que creemos en la continuidad de los dones y los que no lo consideran así todo esto movido por el deseo de hacer realidad la oración de nuestro Señor Jesucristo “Padre que sean uno así como nosotros”

“Nota 2. Uno debiera diferenciar entre manifestaciones y reacciones. Por ejemplo, la luz de la lamparilla eléctrica constituye una manifestación de la electricidad; corresponde a la naturaleza de la electricidad manifestarse como una luz. Pero cuando una persona toca un cable cargado de corriente eléctrica y deja oír un grito ensordecedor, no podemos calificar ese grito de manifestación de la electricidad, porque no corresponde a la naturaleza de la electricidad manifestarse con voz audible. Lo que se oyó fue la reacción de la persona al poder de la electricidad. Naturalmente la reacción estará condicionada por el carácter de la persona y por su temperamento. Algunas personas que se saben dominar muy bien harán apenas un gesto, sin pronunciar palabra alguna al ser tocados por la electricidad. Apliquemos esta regla al poder espiritual. Las operaciones de los dones en 1 Corintios 12:7–10 se describen en el lenguaje bíblico como manifestaciones del Espíritu. Pero muchas acciones comúnmente denominadas “manifestaciones” son realmente las reacciones a los impulsos del Espíritu. Nos referimos a acciones tales como gritar, llorar, levantar los brazos y otras. ¿Qué valor práctico hay en el conocimiento de esa distinción? (1) Nos capacitará para honrar y reconocer la obra del Espíritu Santo sin responsabilizar al Espíritu Santo de todo lo que puede ocurrir en una reunión. Los críticos, pasando por alto la distinción a que nos referimos, arriban a la incorrecta conclusión de que porque las acciones de las personas quizá no sean elegantes o “estéticas”, no están bajo la inspiración del Espíritu. Esos críticos podrían ser comparados con una persona que, viendo los gestos de alguien que ha tocado un cable cargado de electricidad, exclama disgustado: “La electricidad no actúa de esa manera.” El choque directo del Espíritu Santo es de una naturaleza tan conmovedora, que el débil ser humano debiera ser perdonado por no comportarse con la calma e indiferencia que lo haría bajo el impulso de una brisa suave. (2) El conocimiento de la distinción alentará naturalmente a uno a reaccionar a los impulsos del Espíritu de una manera que glorificará siempre a Dios. Ciertamente sería tan injusto criticar las extravagancias de un recién convertido, como sería criticar los inciertos pasos y las caídas del niño que apenas comienza a caminar. Pero al mismo tiempo, y a juzgar por el contenido de 1 Corintios 14, es evidente que Dios quiere que su pueblo reaccione a los impulsos del Espíritu de una manera inteligente, edificante y disciplinada. “Procurad abundar en ellos [los dones] para edificación de la iglesia” (1 Corintios 14:12). Pearlman, M. (1992). Teología Bíblica y Sistemática (pp. 241–242). Miami, FL: Editorial Vida.


su hermano en Cristo 

Nader A. Puello Alcalá